Economía

Empresas: ¿Cómo implementar la cultura del ahorro?

La cultura del ahorro es muy importante en las empresas en esta coyuntura

Las empresas en el país se encuentran atravesando por una etapa de reactivación y adecuación a la nueva normalidad, siendo relevante cambios en la gestión de los diversos tipos de negocios para la continuidad de las actividades.

En ese contexto, el docente de la carrera de Marketing y Gestión Comercial de la Universidad Le Cordon Bleu, Luis Fernando Terry, precisó que ahorrar implica mucho más que reservar una parte de los ingresos para necesidades futuras.

"Ahorrar consiste en disminuir gastos no prioritarios para destinarlos a usos más eficientes. Para ello, los gerentes necesitan diagnosticar, reasignar recursos y llevar un control de los mismos", refirió.

Una cultura de ahorro empresarial debe lograr que cualquier miembro de una organización sea capaz de reformular y transformar los consumos, los gastos y eficiencias dentro de una organización, sostuvo.

Ello se hace necesario en un contexto en el que los principales problemas para las empresas en tiempos de pandemia son la disminución de la demanda, los altos costos en seguridad sanitaria, la falta de liquidez, las dificultades en la cobranza a clientes y las limitaciones para acceder a fuentes financieras, principalmente, señaló.

En ese sentido, brindó cinco recomendaciones para fomentar la cultura del ahorro dentro de una empresa:

1.- Evaluar el desempeño del negocio: reconocer cuales son los procesos o actividades de negocios que generan los mayores costos y gastos (administración, ventas, financieros). Evaluar el punto de equilibrio y calcular la rentabilidad operativa (utilidad).

Con ello, se podrá diagnosticar si las dificultades organizacionales provienen del modelo de negocio, de un problema de estrategia o de eficiencias operativas.

2.- Si el problema es de estrategia: es posible que una de las respuestas sea el proceso de digitalización o transformación digital del negocio. El mundo cambió y las empresas de diferente tamaño cada vez tienen un menor impacto de costos y gastos fijos (oficinas, plantas, tienda física).

En el ámbito corporativo, las fintech y la banca digital harán desaparecer miles de oficinas bancarias, mientras que por el lado de las micro y pequeñas empresas (mypes), las startups están demostrando como la tecnología permite destruir barreras y costos fijos, que antes parecían inamovibles.

Para superar esta dificultad estratégica, se debe analizar en qué estrategias de negocio están las oportunidades para generar eficiencias mediante el uso de la tecnología. Existen otras alternativas, además, de la transformación digital.

3.- Si el problema es de eficiencias operativas: el primer paso es identificar dónde está drenando el flujo de caja y en qué actividades se encuentra fuga de recursos. Algunos procesos para mejorar eficiencias en la cadena de valor destacan: los procesos de producción, procesos logísticos (importación, compras, pagos a proveedores), procesos de distribución (gestión de inventarios, distribución física o virtual, outsourcing), procesos de marketing y procesos postventa.

Es un buen momento para revisar la planificación de cada uno de esos procesos. La planificación, también, ayuda a reducir exceso de gastos.

4.- Capacitación del líder y del equipo de trabajo: el ahorro y la reducción de gastos ya no es tarea exclusiva del área de finanzas. Se encontrará oportunidades de optimización y eficiencias, siempre que se tenga la capacitación adecuada en cada uno de los procesos.

Para ahorrar también es necesario innovar, encontrar nuevas maneras de hacer las cosas sin afectar la calidad del proceso.

5.- Cultura del ahorro: lograr una cultura del ahorro es empoderar a los empleados a encontrar oportunidades de mejora. La labor de liderazgo y gestión de recursos humanos será clave para demostrar a los empleados, que las eficiencias y el ahorro no tienen por qué afectar la estructura remunerativa y salarial de la compañía.

Es vital romper el paradigma de percepción en que las primeras fuentes de ahorro son la reducción de carga laboral y de la calidad de un producto-servicio.

La cultura del ahorro en una empresa no se reduce únicamente a recortar gastos. Es toda una estrategia asociada a la optimización de costos que permitirá tener una verdadera política de control de gastos, la cual tendrá un impacto positivo en la productividad de los trabajadores.

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