Economía

¿Es posible reducir o eliminar la informalidad laboral en el Perú?

Imagen referencial.

De acuerdo a cifras del Instituto Nacional de Estadística de febrero del presente año, la formalidad laboral se estancó en el 2018 y, además de ello, la informalidad laboral creció en un 2.3%, sumándose a este tipo de empleo 192,800 personas más.

Así, el tema de la informalidad la venimos arrastrando año a año y, a pesar de mostrarse algunos esfuerzos por combatirla, los resultados indican lo contrato. La gran pregunta entonces es si podemos realmente pensar en reducir o incluso eliminar la informalidad que existe en el país.

Según Raúl Giménez, CEO Latin América de The Adecco Group esto podría llegar a ser posible en nuestro país en un futuro, dependiendo de algunos factores.

Lo primero en lo que debemos pensar es en un marco regulatorio sólido, que hoy es una tarea pendiente para el país si tomamos en cuenta que Perú se ubica en el puesto 115 de 125 en Políticas Activas del Mercado Laboral según el Índice de Competitividad de Talento Global de Adecco.

Para ello, se deben mejorar y a la vez flexibilizar los niveles de empleo, de tal forma que la ley pueda adaptar e incorporar los distintos formatos de trabajo que existen, no solo en Perú, sino en todo el mundo.

Por otro lado, en una economía creciente como la peruana, el número de empresas transnacionales o que por la misma naturaleza del negocio son de orden global tenderá a aumentar y con ello el nivel de formalidad.

"Estas son organizaciones para las que el cumplimiento de las leyes es un tema no negociable. Incluso tienen departamentos o auditorías externas que supervisan estos temas", señala Giménez.

Un tercer factor para reducir estos niveles es el compromiso transversal como país, que involucre gobierno, sector privado, educación y particulares para crear más y mejores oportunidades para la gente. Desde esta perspectiva es un ganar-ganar, pues en la medida en que el mercado sea más formal, el empleador conseguirá una fuerza laboral más competitiva, el gobierno mucho más retorno y el colaborador más seguridad.

Finalmente, un elemento sobre el cual no se está trabajando es el de la bancarización de la población. La formalidad, de forma automática, trae consigo mejores niveles de bancarización así como mayor acceso al crédito, lo que generaría un cambio en el estilo de vida no solo al trabajador sino también a la familia.

Como se puede apreciar, la fórmula no es necesariamente el contrato indefinido para todos. A lo que debemos apuntar, más allá de la modalidad, es que el trabajador, sea éste un operario en una fábrica, un programador que presta servicios para alguna empresa norteamericana o aquel que decidió ser freelance, esté protegido y amparado por un marco legal que se cumpla.

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