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Iberoamérica, espacio abierto a pymes que buscan internacionalizarse

Un estudio de EIU revela que las diferencias entre culturas y normas de trabajo son los principales escollos

Iniciamos un nuevo año en el que internacionalizarse forma parte de nuestro vocabulario diario. Hoy son pocos los que dudan si hay que salir fuera de las fronteras a invertir y exportar; más bien la incertidumbre se genera en el cómo y cuándo hacerlo y hacia dónde, decisión que muchas veces es meditada durante demasiado tiempo, dejando que las ventajas de las que se dispone ya no lo sean tanto, por lo que la espera deberá alargarse hasta crear nuevos productos que nos den la ansiada seguridad en nuestro empeño.

Iberoamérica se ha constituido en la plataforma principal para dar los primeros pasos de las empresas de habla hispana y las lusas -particularmente las pymes-. En este espacio adquieren la experiencia y fuerza necesarias para dirigirse a otros mercados más complejos, con culturas, costumbres e idiomas diferentes. La mayoría de los países que conforman la comunidad iberoamericana de naciones ofrecen oportunidades interesantes de abordar. Además, ya son conscientes de que para ser atractivos a los ojos de los que nos observan desde el exterior deben contar con instituciones estables, una economía sólida y sobre todo proporcionar seguridad jurídica a quienes se decantan por hacer negocios con ellos.

Los desplazamientos de un lugar a otro son cada vez más expeditos y, atendiendo a lo que se avecina, es recomendable ir tomando posiciones antes de que sea demasiado tarde. En efecto, la compañía aeroespacial británica Reaction Engines está trabajando desde hace algunos años en convertir el avión Skylon, con capacidad para 300 pasajeros, en la primera aeronave comercial capaz de cubrir trayectos a cualquier parte del mundo en tiempo récord, llegando a los lugares más alejados en un máximo de cuatro horas, alcanzando velocidades hipersónicas o de mach 5; las primeras pruebas estarían previstas para 2019.

Internacionalizarse requiere de algunos preparativos, aunque sea a mercados en los que se hable nuestra propia lengua. Es fundamental que conozcan a la empresa, de dónde proviene, a qué se dedica, si utiliza tecnologías nuevas, si es alguna innovación sobre lo que ya se emplea allí adonde se dirigen. 

Preparando el terreno

Un informe de Economist Intelligence Unit, patrocinado por EF Education First, explora los desafíos que las empresas enfrentan cuando tienen que operar o competir en mercados cada vez más internacionales. En concreto, "un 77 % cree que su empresa tendrá una presencia operativa en más países que ahora. Como consecuencia, las empresas se están alejando de las estructuras organizativas tradicionales, con un 78 % que dice que en los próximos tres años van a establecer equipos más transfronterizos, que comprenden personas que se encuentran físicamente en diferentes países".

En el trabajo citado se apunta otra situación bastante elocuente que se produce a partir de las interconexiones entre personas situadas en regiones alejadas, utilizando para ello las nuevas tecnologías, ya sea el correo electrónico o Skype, generando la falsa creencia de que por este simple hecho "somos todos iguales", no existiendo diferencia alguna entre unos y otros. Nada más alejado de la realidad. De acuerdo con lo señalado por los encuestados, "las diferencias en las tradiciones culturales" (51 %) y "normas diferentes lugares de trabajo" (49 %) serían las mayores amenazas para el buen funcionamiento de la cooperación transfronteriza relaciones.

De ahí que contar con interlocutores locales sea algo indispensable para las compañías que desean acometer su salida a mercados globales: no hacerlo es un ahorro mal entendido, el costo de aprendizaje se incrementará innecesariamente. 

Por último, cabe señalar que las expectativas de crecimiento para Iberoamérica se verán favorecidas en España con una cifra estimada por las autoridades españolas de un 2 %; Portugal crecería un 1 %, y, de acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), Latinoamérica lo hará sobre un 2,2 %. Incidencia importante tendrá lo que está aconteciendo con el petróleo; los importadores se verán favorecidos por la bajada del gasto en energía, en tanto los exportadores poco diversificados tendrán que esmerarse más para superar los escollos que les surgirán. 

¡Feliz año 2015!

Tomás Pablo Roa es presidente ejecutivo de Wolf y Pablo Consultores, S. L.

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