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Intermediación versus tercerización: ¿Qué le conviene a las empresas?

Imagen referencial.

¿En qué caso una empresa debe elegir un proceso de intermediación y en qué caso uno de tercerización de personal? Si bien son conceptos que pueden parecer similares, hay unas características definidas que permiten diferenciarlas de forma que la empresa tomar una mejor decisión.

"En primer lugar hay que tener claro lo que supone cada mecanismo. La intermediación es un servicio de contratación de personal a través de un tercero de carácter temporal, ocasional, especializado y/o para desarrollar funciones complementarias a la actividad principal, sin estar relacionadas directamente con el core business", explica Diana Dasso Yrigoyen, Directora de Staffing de Adecco. Por su parte, la tercerización refiere a un servicio integral que ofrece especialización y expertise en un determinado proceso. Además, puede estar relacionado con la actividad principal del negocio.

La ejecutiva de Adecco señala que la elección de un proceso u otro dependerá de la identificación de la necesidad del cliente. Para lograrlo se deben realizar preguntas esenciales: ¿A qué se dedica la empresa?, ¿qué área o puesto se requiere atender?, ¿actualmente cómo funciona? ¿La necesidad del cliente apunta a la administración del personal o al desarrollo de un servicio integral bajo sus recursos y responsabilidad? Con estas respuestas podemos analizar si se trata de proveer personal (intermediación) o prestar un servicio (tercerización).

Otro punto importante a destacar es que en la intermediación la empresa cliente mantiene sus facultades de supervisión y control del trabajador a nivel funcional, es decir, el proveedor administra la nómina permitiendo al área a enfocarse en sus actividades estratégicas; mientras que la tercerización, implica delegar a especialistas ciertas actividades para que sean desarrollados con recursos propios y teniendo la responsabilidad operativa sobre el servicio otorgado.

Ahora bien, el aspecto de la formalidad es una de las barreras a las que se enfrenta la intermediación, ya que es necesario la contratación en planilla del empleado. En un país donde la tasa de empleo informal es de 72.4% (Fuente INEI, diciembre de 2018), "es un reto para la intermediación tener clara la regulación de la identidad del trabajador sobre su empleador", añade Dasso.

¿Y cuáles son los desafíos a los que se enfrenta una empresa cuando terceriza? Principalmente son dos puntos clave a considerar: que el personal tiene supervisión directa del proveedor e impide la subordinación directa por parte de la empresa cliente y poder establecer claramente los ratios de medición que el proveedor deberá cumplir para obtener el servicio esperado.

Por estas razones es importante contar con asesoría especializada que garantice que la necesidad de la empresa sea cubierta de forma adecuada y que vaya de acuerdo a la legislación laboral actual.

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