IG

Activos refugio, una alternativa para protegerse de la volatilidad

  • En momentos de incertidumbre se comportan mejor que otros activos
  • Hay desde materias primas como el oro, a divisas como el yen

Una de las principales conclusiones de la novena edición de la conferencia anual de Morningstar en España es que la renta variable sigue teniendo "tirón" para el próximo año, aunque con una mayor volatilidad de los mercados debido a la preocupación por la inflación que se ha instalado entre los inversores.

Asimismo, el coronavirus continúa siendo un motivo de preocupación. Ante este escenario, los activos refugio son una excelente alternativa para proteger la cartera. Se trata de aquellos activos que en momentos de incertidumbre se comportan normalmente mejor que otros, como puede ser la renta variable.

En esta lista podemos encontrar desde materias primas como el oro o la plata, pasando por divisas como el yen o el franco suizo, a bonos gubernamentales de las economías que ofrecen más seguridad como Estados Unidos. Asimismo, las acciones de sectores defensivos como el consumo básico, el farmacéutico o el energético, se caracterizan por tener bajas volatilidades y resistir a grandes shocks económicos, ya que son industrias con demandas estables o inelásticas.

Diferentes opciones para el inversor

Para poder acceder a estos activos hay diferentes vías: la inversión directa, los fondos de inversión, los ETFs (fondos cotizados) o los derivados, productos con los que no se adquiere un activo en concreto, sino que se invierte en la posibilidad de que un activo al que hace referencia evoluciona al alza o a la baja. De este modo, es posible invertir en bolsa, deuda, materias primas o divisas sin tener que comprar estos activos directamente.

Es el caso de los Turbo24 cuya ventaja es que permite invertir en el mercado durante las 24 horas del día, cinco días a la semana y con el riesgo limitado gracias al knockout. Como señala Sergio Ávila, senior analyst de IG, "el knockout es un nivel de stop garantizado, es decir, cuando abrimos la posición en un activo subyacente decidimos cual sería el nivel de precios al que si llega la cotización nos saque del mercado y, por lo tanto, la pérdida máxima que estamos dispuestos a asumir la tenemos controlada desde el primer momento".

Otro vehículo interesante son los CFD (contratos por diferencia). Es un vehículo con el que "acuerdas negociar sobre la diferencia en el valor de un activo entre el nivel en el que el contrato se abre y el nivel en el que se cierra. Uno de los mayores beneficios del trading de CFD es que puedes invertir en el movimiento de precios en ambos sentidos, y el beneficio o la pérdida dependen del grado de exactitud de tu previsión", indican desde IG.

Los CFD se operan en contratos normalizados (lotes). El tamaño de un solo contrato varía según el activo subyacente sobre el que se invierte, a menudo replicando la forma en que ese activo se comporta en el mercado. Por ejemplo, en los CFD sobre acciones, el tamaño del contrato equivale normalmente a una acción de la compañía sobre la que se invierte. Por tanto, para abrir una posición que replique la compra de 500 acciones de una empresa, habría que comprar 500 CFD sobre la misma.

Tanto los Turbo24 como los CFD son productos apalancados, es decir, permiten multiplicar la exposición a un mercado financiero sin tener que invertir más capital de inversión. "En esencia, abonas una parte del valor total de la operación, y tu proveedor te presta el resto", señalan desde IG.

Desde el bróker lo explican con este ejemplo: "Supongamos que quieres comprar 1.000 acciones de una empresa a un precio por acción de 1 euro. Para abrir una posición convencional con un bróker, tendrías que pagar 1.000 euros (sin tener en cuenta comisiones u otros cargos). Si el precio por acción de la empresa sube 0,2 euros, tus 1.000 acciones valdrán 1,2 euros. En caso de cerrar tu posición, habrás conseguido un beneficio de 200 euros con tus 1.000 euros iniciales".

Con una ratio de apalancamiento de 10 veces, "solo se necesitarían 100 euros iniciales para abrir la posición. Si el precio por acción de la empresa sube hasta los 1,2 euros, obtendrías el mismo beneficio de 200 euros que en el ejemplo anterior, pero con un coste considerablemente menor". Eso sí, se magnifican tanto los beneficios como las pérdidas.

Los CFD son instrumentos complejos y están asociados a un riesgo elevado de perder dinero rápidamente debido al apalancamiento. El 73% de las cuentas de inversores minoristas pierden dinero en la comercialización con CFD con este proveedor. Debe considerar si comprende el funcionamiento de los CFD y si puede permitirse asumir un riesgo elevado de perder su dinero. Las opciones y los turbo warrants son instrumentos financieros complejos y su capital está en riesgo. Puede sufrir pérdidas rápidamente.

*Más información en IG

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin