Politica

¿Se deteriorará la imagen de Vizcarra como líder de la anticorrupción en Perú?

Por Oscar Segura. El presidente Vizcarra desde que ascendió al poder el 2018 forjó su popularidad en torno a la lucha contra la corrupción, sin embargo, los recientes escandalos que lo señalan directamente podrían acabar con ese imagen.

El mandatario que hizo de la anticorrupción uno de sus principales activos ahora está en duda debido a las recientes revelaciones de hasta tres colaboradores ante la fiscalía que señalaron que la empresa Obrainsa pagó un soborno de 1 millón de soles a Vizcarra para obtener la concesión de una obra, cuando este era presidente regional de Moquegua.

Otro caso reciente que fue materia de un escándalo mediatico en el último mes fue de "Richard Swing", en el cual se filtraron unos audios en donde el presidente se ponía de acuerdo con su funcionarios cercanos para supuestamente ocultar información a la fiscalía, que investiga el caso de la contratación del cantante Richard Cisneros en el Ministerio de Cultura a pedido de Vizcarra.

Recientemente, también se abrió la investigación de la fiscalía sobre una reunión que tuvo el presidente con la ministra de Economía, Maria Antonieta Alva, con un proveedor de pruebas de coronavirus y en el cual ambos han sido convocados como testigos.

Los casos que se han empezado a aparecer en los últimos meses ¿afectarán la imagen de anticorrupción del presidente y eso traerá una nueva crisis política al país?

Vizcarra y la corrupción

Vizcarra asumió el 2018 el poder luego que el presidente Pedro Pablo Kuczynski fuera vacado por el anterior Congreso, tras revelarse que estuvo involucrado en el caso Odebrecht, ante esto, quien hasta hace poco era el vicepresidente llegó en medio de la peor crisis política de los últimos años.

Desde entonces, el mandatario denunció públicamente la corrupción que había en la política peruana y convirtió a la lucha contra este flajelo como la principal prioridad de su gestión.

Pero no solo fue un discurso, pues propuso  una reforma política para evitar los vínculos entre los intereses privados con la política.

Esto lo llevó a enfrentarse continuamente con los partidos políticos y en especial con el Congreso anterior que tenía una mayoría del fujimorismo.

El enfrentamiento llevó a un conflicto entre Ejecutivo y Legislativo que culminó con un cierre constitucional del Parlamento y la convocatoria a una nueva elección congresal.

El tema de discusión de fondo en la política peruana desde que asumió Vizcarra fue la lucha anticorrupción.

Desde entonces, la aprobación popular favoreció al presidente y su aprobación se ha mantenido hasta 60% a inicios deoctubre, a pesar de el escandalo de Swing, las devastadoras cifras de muertos por covid-19, el deterioro de la economía y en general el manejo de la pandemia.

Sin embargo, las últimas denuncias del caso Obrainsa sí tienen mayor contundencia al presentarse pruebas y documentación. Como señala el columnista Augusto Alvarez Rodrich, esta última acusación es "grave" y "reduce el poder del presidente".

Como se sabe, el mandatario no cuenta con una bancada en el Congreso por lo que su único "poder" radica en su popularidad la cuál puede verse afectada en las próximas encuestas que se publiquen.

Debido a esto, Vizcarra tiene continuas apariciones públicas inaugurando obras y supervisando las acciones contra el coronavirus. Si algo sabe Vizcarra es que dar el mensaje de liderazgo y de orden es muy apreciado por los peruanos, en medio de una crisis para evitar tocar temas incómodos.

Un problema legal y político

Hasta el momento, en el Congreso no ha prosperado la propuesta de la bancada de Unión Por el Perú (UPP) de presentar una mocion de pedido de vacancia contra Vizcarra, luego del anterior intento por el "caso Swing" que más bien perjudició la imagen de este poder del Estado, que perdió legitimidad ante la opinión pública afectada por la pandemia.

A solo nueve meses de culminar su mandato y unas elecciones generales en abril la posibilidad de que Vizcarra deje el cargo parecen remotas por el momento.

Por el lado legal, el presidente tiene inmunidad y no puede ser juzgado por el Poder Judicial, así que lo más probable es que cuando termine su mandato empiecen varios proceso judiciales que tomará años en determinar si cometió algún delito.

Entretanto el Perú afronta un futuro sombrío afectado por la peor crisis sanitaria de su historia y el deterioro de su clase política.

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